jueves, 14 de octubre de 2010

SILO, por Isaías Nobel


Silo me pregunta acerca de mi salud y del grado de preocupación que tengo por ella y por mi edad (61 años). Luego hablamos de un amigo que ha estado muy enfermo, al borde de la muerte. Se menciona a Salvatore. Entonces traigo a colación una experiencia que tuve mientras dormía, una noche del mes de abril, de la que le había comentado algo en un mail en aquella ocasión. Me propone que la describa paso por paso y también los registros de los días subsiguientes.

La experiencia: estoy durmiendo y de pronto comienzo a experimentar -a darme cuenta...- que las funciones vitales están cesando, siento como si se fueran apagando paulatinamente unas luces, como cuando alguien va pasando de una habitación a otra en una casa, y va apagando una a una las luces de las habitaciones. Registro con total claridad y certeza que me aproximo al momento final de mi existencia en este plano, que ya no habrá posibilidades de “hacer” más nada en este mundo, en este plano, que ya no podré “operar” más con mi cuerpo, que no hay “marcha atrás” posible.

Todo esto es textualmente lo que iba sintiendo y pensando durante la experiencia, por lo cual no la clasifico como un sueño, aún cuando estaba en el estado de sueño y no de vigilia, ni siquiera de semi-sueño. Sé que voy a morir, y temo no saber encontrar el camino que me lleve hacia la Luz, hacia la trascendencia. Entonces, asustado, llamo a mi Guía.

Allí termina esa parte de la experiencia.

Cuando despierto, todavía de madrugada, no sé cuánto tiempo ha pasado. Pero, sentado en el borde de la cama, puedo rememorar muy vívidamente todo lo sentido y pensado. En los días que siguieron veía y sentía a la gente y a los objetos como estando (o siendo) -ellos- muy lejos y bajo un aspecto “extraño”, como de “otro mundo”. No era nada similar a los registros que todos conocemos y que son alcanzables mediante el trabajo sostenido a lo largo del tiempo con la atención dirigida, registros que nos permiten “tomar distancia” del mundo externo y no identificarnos o fascinarnos con él. Silo me comenta que -muy probablemente...- sufrí alguna “disfunción” cardíaca o cerebral mientras dormía y que efectivamente estuve a punto de morir, pero que a último momento “tomé un desvío”. Que esa suerte de sueño que tuve fue la traducción que conciencia fue haciendo de las señales que iban llegando del intracuerpo. Me pregunta que qué hubiera pasado si me hubiera muerto, le respondo que lo hubiera lamentado ya que habrían quedado algunas cosas inconclusas, y le digo cuáles son (temas de reconciliaciones, de reparaciones de errores cometidos, de situaciones familiares que quisiera dejar mejor resueltas).


Inmediatamente -y sin haberlo pensado previamente...- le digo que en realidad el tema fundamental, lo que verdaderamente me preocupa más, es el hecho que soy un completo ignorante acerca de esa otra realidad, de esos otros planos de existencia que sé existen más allá de este plano, de esta realidad determinada por nuestro cuerpo y nuestra conciencia. Le digo que tengo certeza en que esa realidad existe, Es, y que tanto él como otros Maestros la conocen perfectamente. Que mi “saber” es completa y superficialmente “teórico”, unas pocas ideas tomadas de sus explicaciones y de las de otros Maestros, pero que en verdad no tengo ningún registro experiencia, es decir, válido de aquello. Que a lo que en verdad aspiro es a poder ir más allá de esa puerta de “la muerte” y poder regresar aquí, a este cuerpo y a este mundo.

Entonces Silo dijo: “¡Ah, eso sí que es muy interesante! ¡ Porque cuando uno vuelve, vuelve con las alforjas llenas! Y por eso se ha dicho: “Quien muere antes de morir, no morirá jamás”. Entonces le pregunto sobre cuáles serían las recomendaciones que podría hacerme para ir preparándome y construyendo ese “saber hacer”, ese conocimiento que permite ir y regresar. Para mi sorpresa, comienza a hablar de los budistas y de su búsqueda de la conciencia lúcida, del Nirvana, de la Trascendencia personal. Dice que por supuesto que eso está muy bien y que están en todo su derecho, pero que eso no fue lo que hizo el Buda, quien regresó por compasión hacia el género humano. Porque el proceso de esta especie ya lleva dos millones de años, es lento y también hay retrocesos, pero se ha movido, se ha avanzado, sin duda que sí, y eso ha sido posible porque siempre, en todas las épocas, ha habido algunos que han “empujado” y otros -la gran mayoría...- que han hecho resistencia. Que no es posible ver esto desde la perspectiva de una vida individual porque, claro, es muy corta, y estos son procesos y etapas a escala cósmica. Pero que tiene que haber siempre gente que se ocupe de “empujar” el proceso en la dirección del avance de la especie humana. Y que eso es posible solamente merced al amor y la compasión.

Más tarde hablamos de la situación en Irak y Medio Oriente, y del problema que representan los chiítas, cuya concepción religiosa de la vida y de la muerte los convierte en adversarios prácticamente imposibles de comprender -y en consecuencia de vencer- para la mentalidad occidental. Los chiitas son la primera herejía dentro del Islam, surgida en Persia cincuenta años después que los musulmanes la invadieran y obligaran a toda la población a convertirse. Los que no lo hacían, y tampoco lograban huir, eran asesinados, (tal el caso de los “parsis” de Bombay, actualmente quedan solo 20.000, que son los descendientes de los mazdeistas iranianos que lograron escapar de la masacre). En los chiítas está viva la base mazdeísta-zoroastriana por debajo de las enseñanzas de Mahoma. Mencionó el grave problema que enfrentan los gobiernos árabes laicos (Egipto y Argelia, por ejemplo) ante el crecimiento del fundamentalismo religioso en sus países. Y cómo ese crecimiento podría repercutir y agravar más aún el conflicto mundial actual. Que hay muchos casos en la historia de “paranoia colectiva”, los aztecas, la guerra civil española, el Khmer Rouge de Camboya y los nazi-fascistas europeos, que si hubieran ganado la guerra -dijo- habrían empezado al poco tiempo a matarse entre ellos. Dijo que la situación es muy peligrosa y que es inútil tratar de desconocer ésto, de “negarse a ver” y esconder la cabeza bajo tierra diciendo “esto es terrible, esto no puede ser”.

Más tarde se mencionó el crecimiento de las sectas cristianas, especialmente (en Argentina) de una cuyo origen está en Brazil y en cuyos templos (muy grandes, en general) se reúne mucha gente. El Negro dijo entonces: “Y bueno, si la gente no tiene otro lugar adónde ir, va allí. ¿Qué otra cosa podría hacer?¿Quedarse en sus casas?” La conclusión obvia, pero que no quise dejar de expresar fue: -“Negro, por eso es necesario que haya salitas y salas del Mensaje diseminadas por todo el mundo ¿verdad?” - “Claro, si nosotros damos una opción, mucha gente va a participar”.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

2 de Octubre - Día Internacoinal de la No-Violencia


SILO EN BARCELONA

REFLEXIONES DE SILO


Sugerencias de trabajo personal, reflexiones:

"Seria bueno que durante 24 hs trates de tener presentes las mejores situaciones que recuerdes de tu papá, su fuerza, su alegría, su sabiduría, sus ganas de vivir, las enseñanzas que te dio, su cariño, situaciones de compañerismo, comunicación, situaciones donde te cuido, te protegió, no solo a vos sino también a tus hermanos, madre, abuelos ,amigos, .... en fin todo lo bueno que recuerdes de lo vivido junto con él. Y también cosas que pudieron haberte contado otras personas acerca de su niñez, adolescencia, toda su vida... como tratando de reconstruir esa parte de su vida: la mejor. Podrás apoyarte en fotografías, músicas, lugares compartidos vividamente con el y cuando hayas hecho todo eso,trata de sentir un profundo sentimiento de reconciliación, de afecto, de agradecimiento... y una vez que hayas encontrado ese sentir, salúdalo, despídete de el y déjalo ir, déjalo seguir su camino. Tal vez sea mejor hacer esto, estando sola y tranquilo sin teléfonos, celulares o cosas que te requieran mucho desde "afuera".

lunes, 27 de septiembre de 2010

UNA SEMANA DE LA PARTIDA DE SILO


http://pressenza.com/npermalink/una-semana-de-la-partida-de-silo

En la salita de El Mensaje de Silo de la ciudad de Mendoza, el pasado viernes 17 de septiembre tuvo lugar la “Ceremonia de Muerte” oficiada por la Maestra del Parque de Estudio y Reflexión La Reja, Silvia Amodeo, con motivo de la partida de Silo (6 de enero de 1938-16 de septiembre de 2010). Pressenza acompaña este artículo, con un video de lo realizado durante las jornadas del 17 y 18 de septiembre, donde todo finalizó con otra idéntica Ceremonia en Río Cuarto, provincia de Córdoba, en las puertas del crematorio.

En la Ceremonia de Muerte, incluida en el libro El Mensaje de Silo, se dice: “La vida ha cesado en este cuerpo. Debemos hacer un esfuerzo para separar en nuestra mente la imagen de este cuerpo y la imagen de quien ahora recordamos... Este cuerpo no nos escucha. Este cuerpo no es quien nosotros recordamos... Aquel que no siente la presencia de otra vida separada del cuerpo, considere que aunque la muerte haya paralizado al cuerpo, las acciones realizadas siguen actuando y su influencia no se detendrá jamás. Esta cadena de acciones desatadas en vida no puede ser detenida por la muerte. ¡Qué profunda es la meditación en torno a esta verdad, aunque no se comprenda totalmente la transformación de una acción en otra! Y aquel que siente la presencia de otra vida separada, considere igualmente que la muerte solo ha paralizado al cuerpo; que la mente una vez más se ha liberado triunfalmente y se abre paso hacia la Luz... Sea cual fuere nuestro parecer, no lloremos los cuerpos. Meditemos más bien en la raíz de nuestras creencias y una suave y silenciosa alegría llegará hasta nosotros... ¡Paz en el corazón, luz en el entendimiento!”

Luego de concluida la ceremonia, Pepe Praco, Maestro del Parque de Estudio y Reflexión Punta de Vacas, leyó una parágrafo del libro de Silo La Mirada Interna: “Cuando se habló de las ciudades de los dioses adonde quisieron arribar numerosos héroes de distintos pueblos; cuando se habló de paraísos en que dioses y hombres convivían en original naturaleza transfigurada; cuando se habló de caídas y diluvios, se dijo gran verdad interior. Luego los redentores trajeron sus mensajes y llegaron a nosotros en doble naturaleza, para restablecer aquella nostálgica unidad perdida. También entonces se dijo gran verdad interior. Sin embargo, cuando se dijo todo aquello colocándolo fuera de la mente, se erró o se mintió. Inversamente, el mundo externo confundido con la interna mirada obliga a ésta a recorrer nuevos caminos. Así, hoy vuela hacia las estrellas el héroe de esta edad. Vuela a través de regiones antes ignoradas. Vuela hacia afuera de su mundo y, sin saberlo, va impulsado hasta el interno y luminoso centro”.

Más tarde, tuvo lugar una Ceremonia de Bienestar, donde los partícipes se reúnen para “sentir la presencia de aquellos seres muy queridos que, aunque no están aquí en nuestro tiempo y en nuestro espacio, se relacionan con nosotros en la experiencia del amor, la paz y la cálida alegría”.

En el video que acompaña este artículo, se finaliza con la caravana hacia el crematorio de la ciudad de Río Cuarto, donde los seres queridos, amigos, siloístas de distintas partes del mundo, realizan la última Ceremonia y se despiden al canto de “Paz, Fuerza y Alegría”.

Ahora las cenizas serán esparcidas, acompañadas por Ceremonias, en 20 Parques de Estudio y Reflexión emplazados en distintos puntos de América, Europa, Asia y Africa, donde también cientos de siloístas y humanistas evocarán a su Guía Espiritual.

DIARIOS




REFLEXIONES SOBRE LA PARTIDA DE SILO


Como partió Silo…Preguntándome por que no quiso prolongar su vida con recursos de la ciencia, me decía que tenía que tener un mensaje, nada sería por que sí, tenía que tener un sentido el como.

Más allá de comprender que seguramente su obra, su mensaje está terminado y la acción está en nuestras manos

Pensé en la situación actual del ser humano en el mundo, un mundo tan desigual, desproporcionadamente desigual, y me dije partió con la simpleza de la finitud del cuerpo, sin acudir a los avances tan injustamente apropiados para unos pocos, que rinden culto a este mundo como lo único existente.

Es una creencia, pero me resuena, libre del mercantilismo que se hace con la salud, tan un derecho para todos.

Y las cenizas… sin dejar rastros de su cuerpo, no habrá un lugar de culto externo, no será posible, su cuerpo no será venerado, solo queda su obra, sus parques, y la posibilidad de buscarlo dentro, a cada ser humano necesitado de sentido, llegará su mensaje.

María Luisa Eyras